Todo el trabajo en los viñedos es hecho exclusivamente, de forma orgánica, por Luis, y en el momento de la vendimia, la selección de los racimos es rigurosa y solo llegan a la bodega las uvas sanas, donde las fermentaciones se realizan con levaduras autóctonas y no se añade ningún químico al vino, ni siquiera dióxido de azufre.